Del total de las emisiones de gases de efecto invernadero, un 10 a 12 por ciento corresponden a las que genera la agricultura mundial. En esa materia sólo es superada por los combustibles fósiles.- Lo que emite cada país depende de diferentes características. Del total de gases de efecto invernadero que produce Chile, se calcula que entre un 15 y un 20 de ellos proviene de la agricultura, países como Nueva Zelanda, implican el 45 por ciento.-
Para afrontar un crecimiento de la producción agrícola mundial, impulsado por el aumento sostenido de la población, que se espera llegue a los 9 mil millones de personas el 2050, es necesario propiciar sistemas de agricultura sustentable, tomando en cuenta que para alimentar ése número de habitantes es necesario aumentar en un 50 por ciento la actual producción mundial de alimentos.-
El desafío es grande, toda vez que el efecto invernadero incide directamente sobre la agricultura y en el estado actual es imposible alcanzarlo sin afectar el ambiente. Por eso desde la FAO señalan que "el desarrollo sustentable es un imperativo, por lo que hay que buscar y fomentar investigaciones que apunten a producir más afectando menos el medioambiente".-
Ganadería
En ese sentido, la FAO informa que el 70 por ciento de las áreas de pastoreo de América Latina y El Caribe están en proceso de degradación y que las zonas más proclives a ampliar la frontera agrícola ganadera corresponden a la Amazonía en Brasil, el Cahco americano entre Argentina, Paragua y Bolivia y las zonas semiáridas de Argentina y Chile.-
La ganadería reporta el 40 por ciento de las emisiones generadas por la agricultura.- A pesar que hay tecnologías sustentables disponibles, existen ciertas debilidades estructurales que limitan el acceso de los pequeños y medianos productores a esa tecnología.-
La FAO ha sostenido que “Se hace necesario aumentar la inversión pública y privada para investigación y desarrollo tecnológico, armonizar las políticas agropecuarias y ambientales, y buscar mecanismos viables para el pago por servicios ambientales a ganaderos y agricultores que implementen sistemas productivos amigables con el ambiente, que contribuyan a la mitigación y adaptación al cambio climático”.-
Prácticas como la siembra directa de cultivos en pasturas degradadas y la implementación de sistemas integrados agrícola-ganadero-forestales, son alternativas viables para recuperar áreas degradadas, desarrollar una ganadería sustentable y promover la intensificación sostenible de la producción, destacó la FAO.
Bosques
Además, el organismo mundial plantea que la actividad forestal es otro importante emisor de gases de efecto invernadero y a su vez uno de los más afectador por eso.- Según la FAO la pérdida anual de bosques en la región en el periodo 2000-2005, fue de 4,7 millones de hectáreas, el 65 por ciento de las pérdidas mundiales.-
“Existe la necesidad de reducir drásticamente la deforestación, la degradación de los bosques en los países en desarrollo y, por ende, las emisiones de gases invernaderos. El modo de hacerlo es dar mayor valor económico a los bosques, incentivando la conservación de los ecosistemas a través del manejo forestal sostenible y el pago por servicios ambientales”, señaló la oficina del Oficial Principal Forestal de la FAO.
Como parte de su esfuerzo para apoyar el desarrollo sostenible, la Oficina Regional de la FAO implementará un proyecto para fortalecer las capacidades de los países del Cono Sur para monitorear y evaluar el progreso alcanzado en el manejo forestal sostenible mediante el desarrollo, uso e implementación de criterios e indicadores de sostenibilidad de los bosques.
Biocombustibles deben ser sustentables
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático IPCC, estima que los combustibles fósiles responden por entre el 75 y el 90% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, lo que varía de país en país, siendo el transporte el principal uso emisor, razón por la cual la producción de biocombustibles es una alternativa para mitigar los efectos negativos del cambio climático. Sin embargo, su producción no siempre trae beneficios ambientales.
“El impacto de la producción de biocombustibles en la reducción de las emisiones de gases invernaderos varía mucho de cultivo en cultivo, aún cuando su producción respete las áreas protegidas y los bosques”, dijo el Coordinador del Grupo de Bioenergía de la FAO en América Latina y el Caribe, Guilherme Schuetz.
La FAO estima que la producción de etanol de caña de azúcar en Brasil reduce la emisión de gases de efecto invernadero entre un 80 % a un 90 %, mientras que el etanol producido a partir del maíz en Estados Unidos alcanza una reducción de un 10 % a un 30 %.
América Latina y África son las dos regiones con mayor potencial para la expansión de los biocombustibles, según el informe de la FAO, “El Estado de la Agricultura y la Alimentación 2008”. El informe señala, además, que el apoyo económico entregado principalmente por países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) a sus productores –por un monto de USD 10 mil millones en 2006– dificulta que los países pobres y en desarrollo puedan aprovechar las oportunidades relacionadas a los biocombustibles.
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