El rol de la madre en la familia y la terapia reparatoria en la actualidad

logo ayun jpgEstrella Baeza Leiva y Teresa Pulgar Castro
Psicólogas
PRM AYUN, Curicó
Fundación CRATE

Los cambios de la sociedad han posicionado a la mujer ya no sólo en el rol de cuidadora de sus hijos, sino que, además, hoy en día la mujer participa activamente en múltiples actividades, adquiriendo diferentes roles, entre ellos el de proveedora del hogar y/o contribuyente de la economía familiar y, ante esto, la dinámica familiar ha sufrido el impacto de dichos cambios, lo que le significa a la familia y a sus hijos la pérdida de espacios compartidos, donde la comunicación y la convivencia cotidiana se ha visto mermada.

Creemos que, en este sentido, es importante propiciar espacios que faciliten y promuevan la interacción directa, privilegiando diálogos cercanos y de confianza, que traspasen la cotidianeidad y lo superfluo, que contribuyan al conocimiento íntimo de cada miembro del grupo familiar.

Muchas veces, las madres pierden el horizonte al centrarse en el rol de figuras autoritarias, buscando modelar la conducta de sus hijos y otorgándoles comodidades de la modernidad, y olvidan que lo más importante es el cariño y la confianza que puedan entregarles diariamente a sus niños y/o adolescentes. De esta forma, propiciar la confianza como figuras autoritarias parece una tarea difícil de realizar. Se  presentan obstáculos, como el hermetismo de los hijos y el temor de ellos a no cumplir con las expectativas maternas; por esta razón creemos que debe existir un equilibrio entre la educación y crianza de los niños y la ternura que se les entrega, sólo así la madre será una figura significativa para su hijo y le estará invitando a compartir sus vivencias personales.

La convivencia diaria permitirá ir generando una visión integral de los hijos, la madre podrá detectar y visualizar pequeños cambios a nivel emocional, cognitivo y conductual. Lo que se traducirá en una consulta espontánea y oportuna ante una posible vulneración de derechos, la madre activará la red de apoyo y creará estrategias de protección que resguarden la integridad física y emocional de su hijo, conteniéndolo y apoyándolo durante todo el proceso.

Numerosos estudios científicos avalan la participación de las madres en los procesos de intervención psicológica, donde la credibilidad y la confianza hacia los niños y adolescentes aumentan las probabilidades de éxito y favorecen el pronóstico de la reelaboración del evento traumático que los lleva a consultar.

Sin embargo, es preciso señalar que la madre se constituye en víctima secundaria del evento traumático, por lo que se configura en un nuevo sujeto de atención dentro del proceso reparatorio, requiriendo de atención y contención, contexto que debe brindársele como sujeto independiente, en un espacio propio, que asegure su confort.

Publicado en Infancia y Familia.