PRM Ayun realizó segunda jornada de autocuidado

Es altamente recomendable que las instituciones, ya sean público o privadas realicen jornadas en donde se puedan fortalecer las relaciones interpersonales entre sus funcionarios, esto, es precisamente lo que realizó el Programa Reparación al Maltrato Grave Ayun de Curicó junto a la totalidad de su equipo técnico.

 La iniciativa correspondió  a la segunda jornada anual y estuvo centrada en generar un espacio de descompresión e integración grupal entre los miembros del equipo del PRM Ayún, en un contexto de actividades lúdicas y de análisis, que permitieron enriquecer y fortalecer al equipo.

 En este contexto, la directora del PRM Ayun, María Alejandra Rojas, comenta la importancia de estar constantemente realizando jornadas de autocuidado, explicando: «Es fundamental para cualquier intervención que se declare adecuada en relación a la protección, por lo que se debe considerar un dispositivo para despertar, promover, mantener y proteger la implicación, ética y política de los profesionales».

 Siguiendo en la misma línea, la directora del PRM Ayun, agregó: «Para quienes desarrollan el acompañamiento psicosocial, la construcción del vínculo de apoyo con los usuarios, implica un gran esfuerzo de contención, comprensión y canalización de procesos psicoemocionales de alto impacto, generados por la situación vital de exclusión, sobrevivencia, dolor, sufrimiento y desesperanza en la que se encuentran la mayoría de las personas al inicio de la intervención».

 Por otra parte, María Alejandra Rojas, indicó: «En este escenario, el riesgo de aparición de desgaste profesional está siempre presente. Es por ello que, junto con las competencias específicas de reflexividad, capacidad de vinculación y despliegue de conversaciones inclusivas, los profesionales del PRM Ayún, requieren desarrollar la competencia de auto cuidado profesional, para que puedan implementar estrategias de regulación de la demanda psico emocional, de modo que pueda ser disipada oportunamente y renovada en su lugar por un estado de integridad personal y profesional, que permitan enriquecer y fortalecer al equipo, así como también, valorar actividades que permitan minimizar y/o prevenir el desgaste profesional de sus integrantes, concluyó.

Publicado en Infancia y Familia.