Equipo técnico del PRM Ayún participó de análisis de caso, Ruralidad y Transgeneracionalidad un desafío en la intervención Familiar

El equipo técnico del Programa de Reparación al Maltrato Infantil Grave, Ayún, está constantemente perfeccionándose y buscando nuevas estrategias que sirvan para ayudar en la reparación a los niños que se atienen en el proyecto, de esta manera, sus profesionales decidieron participar en un análisis de caso, el cual se titulo Ruralidad y Transgeneracional, un desafío  la intervención familiar.

 En ese sentido, la autocapacitación permite nivelar e incorporar conocimientos atingentes al desarrollo del proyecto, considerando, además, la inclusión de dos nuevas profesionales, siendo fundamental dada la complejidad de los casos atendidos en el Centro, mantener capacitaciones permanentes, apoyándose de los conocimientos y experticia de los profesionales.

Con respecto a las temáticas  de ruralidad y transgeneracional, se indica el incremento de casos derivados desde zonas rurales de la provincia de Curicó, existiendo antecedentes complejos de violencia que se han cronificado en torno al sistema de creencias que maneja e interioriza cada uno de los integrantes de esta zona, que en algunas situaciones, tiene un bajo impacto de intervenciones en temáticas de protección. De ahí la importancia de fundamentar e integrar herramientas teóricas e interventivas asociadas con la comprensión del conjunto de fenómenos sociales que se desarrollan en un entorno rural, y la forma en que las interacciones sociales y la representación subjetiva del territorio configura un sentido de identidad propio e irrepetible que desde una postura de “experto” y adoctrinadora, es imposible analizar  y comprender.

La directora del PRM Ayun, María Alejandra Rojas, indicó: «En cuanto a aspectos vinculados con la transgeneracional, se indica que la promoción de comprensiones subjetivas y analíticas vinculadas con las dinámicas de géneros presentes en territorios con identidad rural, y las formas de asignaturas rígidas respecto al género que cada integrante atribuye a las funciones desplegadas en la comunidad, resulta de fundamental importancia para generar intervenciones efectivas y orientadas a la interrupción de la violencia, advirtiéndose que la comprensión de las creencias, ideas, representaciones y actuaciones que cada integrante genera y replica resulta un aspecto enriquecedor para establecer un enfoque flexible y trabajar desde la motivación».

Siguiendo en la misma línea, la directora del PRM Ayún, agregó: «Esta capacitación permitió detenernos por un momento del quehacer de las atenciones cotidianas y poder mirar los casos no sólo desde lo teórico y técnico, sino que también conectarnos con el dolor de las víctimas, donde el hecho traumático no sólo impacta en ellas, sino que al igual que una piedra lanzada al agua, la onda expansiva afecta igualmente a familiares, amigos, compañeros u otros miembros de la comunidad. Por medio del análisis desde un enfoque comunitario, nuestro trabaja interventivo se nutre, logrando realizar acciones más efectivas al considerar el entramado vivencial, creencias, ideas, ritos y rituales que cada integrante comparte e integra a su mundo social”, concluyó.

Publicado en Infancia y Familia.