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Déficit hídrico en la Región del Maule

Este invierno se ha caracterizado por ser muy severo  en las heladas y fríos, de hecho, la semana pasada Talca tuvo su día más frio en 25 años, ante este escenario  vemos con pena el rostro enjuto de las personas a causa del frío y especialmente de las comunidades migrantes en la zona. Esta temporada invernal ha sido escasa en precipitaciones existiendo a la fecha un déficit acumulado de más de un 50%, en tanto que los embalses de acumulación también presentan  un déficit considerable. Seguramente, ya llegada la primavera, veremos en diversos medios de comunicación como  los municipios presionan para comprar camiones aljibes y efectuar la  distribución de agua a  comunidades rurales, siempre reaccionamos en forma asistencial y ya cuando el problema es una realidad.  Y nuevamente nos damos cuenta de que existe una muy escasa capacidad de anticipación y proyección de situaciones que van ocurriendo año a año.

¿Qué hacer en este tipo de situaciones? Una de las posibilidades es promover fuertemente las cosechas de aguas lluvias a nivel familiar y predial para almacenar en cisternas el agua que  puede ser utilizada en periodos estivales o de riego. También es posible realizar zanjas de infiltración para que las probables precipitaciones puedan escurrir en el subsuelo y almacenar dicho recurso. Las alternativas mencionadas son micro soluciones a nivel familiar. Sin embargo, aún se echa de menos una política de manejo de recursos hídricos pensando que el cambio climático llegó para quedarse. Se requiere un plan de inversiones en todo el trayecto cordillera a mar que implique inversiones en embalses de acumulación nocturna, acumuladores de aguas lluvias en hoyas hidrográficas determinadas, embalses intermedios y diversas obras que permitan la acumulación del vital elemento. Una sana y anticipada política de inversión en obras de riego, ayudaría a convivir sanamente con el cambio climático, que ya es claro: llegó para quedarse.