JORGE BRITO

Iniciemos el año académico de manera más justa

Ya comenzó el año académico 2019 en las diversas instituciones educativas de nuestro país, por lo que todos los estudiantes emprendieron su periodo lectivo y el camino hacia nuevas expectativas, las cuales buscan proyectar un mejor desarrollo. En este contexto, el “Súperlunes” marcó a las diversas ciudades estos primeros días de marzo, debido principalmente por la congestión vehicular provocada por el aumento vial, semáforos mal sincronizados en varias avenidas y el retorno al mundo laboral de gran parte de funcionarios públicos y privados. Por su parte, los párvulos enfrentan el desapego a sus padres tras las vacaciones, con las lágrimas a flor de piel de sus padres por el consabido destete; los adolescentes buscan seguir fortaleciendo sus conocimientos, cuestionando todo lo establecido producto de su proceso natural de crecimiento y los jóvenes continúan con el fortalecimiento de sus capacidades para un mejor desarrollo profesional.

Uno de los puntos claves del inicio de periodo escolar es  la puesta en práctica del Sistema de Admisión Escolar, que  busca que los estudiantes postulen a través de una plataforma web, en orden de preferencia a los establecimientos de su elección, teniendo en conocimiento las características principales de los recintos educativos.  Sistema que no obstante haber evidenciado aprehensiones, más de un 80 por ciento de los casos se encuentra conforme con el proceso.

Este sistema, creado bajo la Ley de Inclusión, permite que las familias tengan la posibilidad de elegir el establecimiento que prefieran sin que eso dependa de su capacidad económica. Sin embargo, este tipo de leyes deberían dejar de ser un tema cuando la educación pública y privada trabajen por la excelencia, promoviendo una atención a todas las facetas del estudiante, basada en una sólida formación académica y humana y una sana convivencia escolar.  Qué bueno que el tema de la educación esté en la agenda de discusión pública y la ciudadanía opine, significa que hay una sana preocupación para una mejor calidad de ésta.

Por ende, es primordial fortalecer la calidad de la enseñanza de forma transversal, donde todos los estudiantes reciban calidad educativa, independiente  de donde ejerzan su derecho, amparado en una mejora continua de los procesos que se llevan a cabo, para poder gestar una sociedad más equitativa y justa. ¿Por qué?, Porque no existe una mayor herramienta de movilidad social que la educación. De este modo estamos ayudando a sentar las bases para una sociedad sustentable que camina hacia mejores estadios de desarrollo.