Fundación Crate
Quienes Somos banner 3

Qué es el CRATE

La Fundación CRATE surge en 1976, producto de la preocupación del obispo de Talca en ese entonces, monseñor Carlos González Cruchaga, quién veía cómo el proceso de Reforma Agraria en nuestro país, generaba tremendas injusticias sociales en el mundo rural, que afectaba a los más pobres campesinos, quienes asumían la posesión de la tierras pero no contaban con los medios para hacerlas rentables y productivas.

En ese contexto surge el Centro Regional de Asistencia Técnica y Empresarial, Fundación CRATE. Esta institución gestada el 4 de octubre de 1976, tuvo como gran tarea asistir a los miles de campesinos que se encontraban sin trabajo y a quienes, poseyendo tierras, no tenían los medios para trabajarla. Don Carlos contaba: “Hace algún tiempo, en una entrevista, me preguntó un periodista por mis hijos y él fue enumerando a estos hijos de la vida Episcopal. Me pregunto por “su hijo, el CRATE”. Reconocí esta paternidad y le hablé bien de este hijo. Lo hice porque el CRATE ha sido un hijo de bendición para muchos campesinos que han visto en el CRATE el rostro de la Iglesia y de Jesucristo que “vino a servir y no a ser servido”.

Este amor primero todavía es sustancial en el trabajo de la Fundación Crate y con el tiempo y respondiendo a las necesidades de la población de nuestra región, Crate amplió su enfoque temático a situaciones de pobreza generada por la migración, impulsada en la creencia de la población rural, de que en las zonas urbanas había más oportunidades, encontrándose también con otros problemas sociales.

Hoy Fundación CRATE es presidida por monseñor Horacio Valenzuela, obispo de la Diócesis de Talca, quien en conjunto con un directorio conformado por representantes de la Iglesia y del quehacer regional, proyectan el camino que la Fundación debe llevar a cabo,  incorporando un proceso de mejoramiento de gestión que busca entregar un servicio de calidad a la familias, con el fin de responder al desafío que convoca a la institución a ser parte de la Acción Social de la Iglesia, como don Horacio nos invitara a descubrir  “¿Cuáles son los más pobres de la historia de hoy?. La Iglesia quiere fijar su mirada en ellos, una mirada responsable, no para lamentarse, no sólo para reclamar, sino para que allí brote una vida nueva”.