El problema que plantea el cambio climático es que el modelo de desarrollo que impulsa el actual crecimiento y consumo ilimitado, no es ecológicamente sostenible y por ende, la propia existencia humana está amenazada. Aquí cabe decir también que no sólo es el medioambiente el que está en crisis, sino también la convivencia y la dignidad de las personas.
Lo anterior es una de las conclusiones del último informe elaborado por la Comisón Justicia y Paz para la Conferencia Episcopal de Chile, titulado "El cuidado de la creación, una oportunidad para la ética del amor". En este documento, se hace un recorrido a través de la tríada metodológica de la Doctrina Social de la Iglesia (ver, juzgar y actuar).
Los autores del informe señalan "consideramos que la realidad ambiental nacional
perturba la experiencia amorosa que debiese representar habitar la Creación de
Dios, afectando la dignidad de muchos de nuestros hermanos, y comprometiendo,
de esta forma, la justicia y la paz de la sociedad en que vivimos".
La idea del informe es ser un testimonio de iglesia respecto a nuestra convivencia con miras al Bicentenario de la República y generar conciencia de nuestros actos a través del liderazgo de nuestros obispos reunidos en la Conferencia Episcopal acerca del deterioro progresivo del medioambiente.
Según el paper, los elementos que permitirán restaurar la relación entre el hombre y la naturaleza, están centrados en la Ëtica del Amor y en ese sentido, la justicia, equidad, solidaridad y responsabilidad cumplen un rol preponderante. |