Que hay que cuidar el planeta es la típica frase cliché. Sin embargo, cada día los cambios climáticos nos demuestran que el accionar del hombre ha modificado enormemente la naturaleza. Por ello, la preocupación por el medio ambiente cobra vital importancia, sobre todo el crear conciencia y principalmente en los niños, que son quienes en definitiva heredarán un planeta lleno de falencias. Recientemente concluyó en Cancún el congreso para evitar el calentamiento global con acuerdos casi insignificantes, lo que aumenta la preocupación de la comunidad internacional.
Hoy a nivel de personas, parece impensable no usar lentes de sol, bloqueador o sombrero, pero la preocupación por el medio ambiente va más allá. De a poco, nuestra sociedad ha tomado conciencia y esta se ha traducido en cambios de actitud, es así como lo vemos en aspectos de la vida cotidiana, como, recolección de basura, reciclaje, bolsas ecológicas, certificación en el uso de leña, plantación de árboles, recuperación de micro cuencas y tantas actividades que ayudan a preservar el medio ambiente.
Si bien aún no es suficiente, es importante destacar que el tema del reciclaje resulta atractivo para los jóvenes y niños que buscan cooperar con el ecosistema. En algunos establecimientos educacionales han intentado fomentar una cultura ambientalista que se ocupa de educar con acciones concretas, ya sea organizando masivas campañas de reciclado o bien organizando charlas para dar a conocer la situación actual del planeta.
Por ello, todas las campañas que se organizan al respecto merecen ser destacadas en público. En la región del Maule a través del Sistema Nacional de Certificación Ambiental de establecimientos educacionales, se certifica a aquellos colegios que están optando por promover la conservación del medio ambiente. Esta distinción se les da en tres etapas, de acuerdo a los avances, están incluidos desde los jardines infantiles hasta los liceos.
Dentro de esta amplia gama de colegios se destaca la certificación al primer establecimiento educacional que recibe el nivel de excelencia, se trata del Liceo Agrícola Padre Hurtado de Molina, quienes desde el año 2004 están enfocados al tema ambiental. Es hora de mirar e imitar estos ejemplos en otros sectores, donde cada día se reúnen grandes grupos sociales. Incluso entre los propios vecinos pueden ir organizando para trabajar a nivel comunitario en la preservación del medio ambiente a través de pequeñas acciones como el reciclaje de basura, dándole una nueva utilidad.
Es hora de mirar más allá de nuestros hombros y de pensar en el planeta que le dejamos a las nuevas generaciones. No en vano Talca ha sido declarada zona saturada por la contaminación, es hora de cambiar nuestras malas costumbres, es tiempo de reaccionar y no esperar que sean los niños y jóvenes los que nos enseñen a asumir practicas de cambio cultural para vivir en un ambiente sano, saludable y en armonía con el medio ambiente. Solo de esta manera podremos construir comunidades y sociedades sanas y autosustentables, en las que el cuidado y protección de nuestro ecosistema sea parte de nuestros hábitos cotidianos. Y minimizaremos nuestras vulnerabilidades sociales.
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