Hace pocos días falleció Steve Jobs, el creador de Apple y más que eso, el hombre que revolucionó nuestra época a base de tecnología que hoy nos acompaña en lo más cotidiano de nuestras vidas. Una historia con muchas aristas de la que podemos rescatar enseñanzas acerca de cómo las oportunidades se persiguen hasta que se consiguen.
Steve Jobs nació en el seno de una familia de la clase trabajadora, fue dado en adopción apenas nació y al ingresar a la universidad se dio cuenta que ese ambiente no le permitiría hacer lo que realmente quería y que allí sólo se estaba gastando los ahorros de su familia (que contemporáneo a nuestro país suena eso). Renunció a la universidad para fundar una de las empresas más revolucionarias de la historia. Lo que sigue es ultra conocido.
Parece un cuento de hadas pero no lo es. Cuánto nos enseña todo esto en materia de educación, formación y emprendimiento. El sentido común indica que si la educación pre escolar, básica y secundaria se consolidaran con una base de calidad, la gratuidad de la educación superior no sería hoy un tema que nos preocupara, pues como sucede en los países que nos llevan la delantera en esto, el fortalecimiento en ese nivel sería a nivel de Centros de Formación Técnica. Si en Holanda hay 9 técnicos por cada profesional, en nuestro país la proporción es absolutamente inversa.
Por si eso fuera poco, podemos decir que de las diez personas más ricas del planeta, ocho no terminaron la educación superior y que muchas veces las oportunidades que brinda el emprendimiento es infinitamente mejor que las que da estudiar una carrera técnica o profesional de varios años. Lo que nos enseña Steve Jobs es que la educación superior es sólo un medio para conseguir los anhelos que uno tiene para su futuro y ni siquiera el único.
Pero aquí estamos discutiendo cómo fortalecer un sector de la educación superior que le demanda al país un déficit de 600 mil técnicos, trabajadores cuya demanda por parte de las empresas es superior al de los profesionales universitarios y en muchas ocasiones mejor remunerados.
Entonces lo que muchos nos preguntamos es qué estamos demandando como sociedad. ¿Mejor educación?, ¿gratuidad para todos?, ¿mejores oportunidades?. Porque cada pregunta tiene respuestas diferentes según lo que buscamos como sociedad y lo que esperamos de sus integrantes .existe hoy una demanda por gratuidad de la educación universitaria y que el país asuma dichos costos, la pregunta es ¿esto es lo que el país necesita? o más bien ¿es necesaria fortalecer la educación técnica superior de calidad?. Son preguntas que trascienden lo técnico y se requiere una discusión más política en términos de estrategia de desarrollo país.
Por lo pronto el ideal para algunos es que una persona que acabe la enseñanza media pueda tener la oportunidad de ingresar a la educación superior o no, y cualquiera sea la opción que tome se transforme en un aporte real para el conjunto de la sociedad y pueda en lo posible cambiar positivamente la vida de millones de personas, tal como lo hizo Steve Jobs.
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