La señora Nelda nos cuenta que el contacto con sus vecinas era casi inexistente, la comunidad no se reunía. los modos de producción respondían a algo más cercano al azar que a una preparación adecuada para subisistir de la tierra. "Antes, las papas se sembraban sin cuidar lo que había, la tierra, el agua, se hacían huertos una vez al año y en marzo se acababan y quedábamos así el resto del año" nos cuenta.
Difícil la vida en esas condiciones. Por eso cuando a fines de lo 80's y principios de los 90's comenzó a llegar gente de la Fundación Crate que les hablaba de desarrollo sustentable y asociatividad, la primera reacción fue de desconfianza a reunirse con los demás habitantes del sector.
Pero con el tiempo la comunidad ha logrado desarrollar una serie de iniciativas que como la señora Nelda nos cuenta, "nos hizo conocer el valor de la tierra". Talleres de cultivo de huertos orgánicos, aprovechamiento de los deshechos, reciclaje, aboneras, aprovechamiento de recursos disponibles y una serie de técnicas, han sabido ser aprovechadas por la comunidad que hoy se reúne frecuentemente para aprender acerca del "valor de la tierra" y del trabajo asociado de las comunidades gracias al Programa de "Desarrollo de sistemas de agricultura sustentable en el Secano Interior de Pencahue y Curepto".
Pero la señora Nelda no sólo participa de ese programa. A fines de los 90's conoció la experiencia del programa que introdujo Alpacas en el secano con el fin de diversificar los ingresos de las familias a través de la crianza de estos animales y la producción de artesanías a partir de su lana. Se interesó en el proyecto y comenzó a tejer. Junto a otras mujeres crearon el Taller Lama de Pencahue y posteriormente "Artesanas del Secano". Ahora ella enseña su trabajo a las mujeres de Cancha de Quillay a través de "Las arañitas tejedoras", entidad que agrupa a una docena de artesanas y cuya finalidad es que "no se pierda la artesanía, porque la mujer muchas veces no tiene en qué trabajar".
De la apatía de antaño, queda nada. Hoy Nelda Marchantt no tiene tiempo para todo lo que hay que hacer, ya que el día lo reparte entre la Junta de Vecinos, el club de adulto mayor, el centro de padres y apoderados de la escuela, la agrupación artesanas del secano (de la que fue presidente en tres ocasiones) y ahora las arañitas tejedoras.
"El trabajo que hizo y sigue haciendo el Crate ha sido importante para nosotras como mujeres, porque muchas de nosotras estamos solas y el trabajo del campo es duro, pero ahora nos conocemos todas, somos amigas, nos ayudamos y hacemos esta artesanía. Antes del crate esto era impensable". |