Pamela Díaz, arquitecta

Es reconfortante hacer algo por gente que no tiene nada

 

Pamela Díaz es arquitecto y llegó al Crate recién salida de la universidad un tres de julio del año 2006. Antes, eso si, había estado trabajando en la comuna de Pencahue en Servicio País, por lo que conocía algo del Crate y su trabajo en materia de habitabilidad.

De ahí a trabajar en Crate había un pequeño paso y llegó al Área de Vivienda a trabajar en el programa Entorno, “replicando 200 soluciones individuales en toda la parte sur de la región  y como estaba menos normado que ahora, había que ir caso a caso buscando soluciones, contratistas y en un principio igual fue difícil porque era complicado” nos cuenta en su último día en Fundación Crate.

 

Ahí estuvo hasta que se crea el subsidio rural, del que se le encarga a ella la  creación de un equipo que se encargue de esa línea en el área de vivienda. Si bien ya tenía experiencia de trabajo en terreno, el Subsidio Rural permitió tener esa relación con ellos que la hace considerarse un arquitecto social.    

Yo me considero un arquitecto social, para mi eso es súper importante, trabajar con la gente… yo estaba  aquí porque me gusta lo que hace la institución y es mi objetivo como profesión, en distintos ámbitos… a mi el contacto con la gente me revitabilizaba. No es como ir al doctor porque uno esta enfermo, sino que uno le está haciendo algo a esas personas que no tienen nada, un techo, una casa, es reconfortante trabajar en esto”.

Eso, sumado al hecho de encontrarse con un equipo de gente afiatado y de gran calidad humana, fue haciendo crecer como persona y profesional a esta arquitecto que ahora deja nuestra institución para volver a Santiago, porque aunque le gusta mucho el trabajo del Crate y con la gente, dice que es tiempo de volver donde está su familia y también de crecer profesionalmente en otra instancia.

Pamela se lleva de recuerdo el rostro de muchas personas, “gente con nombre y apellido que me entregó harto con su vida, de la que aprendí mucho y que me hizo crecer harto, por eso estoy muy agradecida a la institución por haberme acogido, donde conocí amigos y compañeros y a esa gente que me revitalizaba", finaliza”.-

"El terremoto nos unió como comunidad"
"Sobrevivimos y ahora empezamos a levantarnos"
"Así mejoramos nuestro barrio"
Mis hijos estudiaron en el Liceo Padre Hurtado de Molina

Es reconfortante hacer algo por gente que no tiene nada

La unión de la comunidad es importante
En camino a la certificación de leña
Pensaba que no valía nada, ahora sé que valgo todo

Quiero una vida, tener familia e hijos
Ahora estoy en una casa que es mía
La oportunidad que no tuvieron mis padres
Capacitación para emprender

Hombres del Mundo Rural

   
   
 
:: FUNDACIÓN CRATE :: 2 PONIENTE 1338. TALCA - CHILE. FONOS: (56-71) 220059 - 231065 ::