Jorge Brito

El valor de celebrar en septiembre

Llegó septiembre y con él diversas fechas significativas para nuestro país. Una de las más relevantes es la celebración de Fiestas Patrias, la cual conmemora el camino a la independencia de Chile de la corona española. Sin embargo, como ocurre cada cierto tiempo, la realidad actual está marcada por las elecciones presidenciales, parlamentarias y del consejo regional, lo cual podría significar una polarización de los actos populares dado el ambiente que genera este proceso político.

Por ende, es relevante realizar esta celebración con un enfoque orientado a destacar los valores fundamentales de nuestra nacionalidad, más allá de la exacerbada tradición festiva, con su  gastronomía, tragos, juegos y bailes típicos, destacando a figuras que nos han ayudado a construir la nación que hoy tenemos. Además de Bernardo O’Higgins, Manuel Rodríguez o José Miguel Carrera, existen otros referentes, como el Cardenal Raúl Silva Henríquez, el Padre Hurtado y el otrora obispo de Talca, Manuel Larraín, pilares fundamentales en la construcción de la justicia social de Chile, mediante acciones  han contribuido a mejorar las condiciones de la comunidad, sobre todo de los más necesitados.

Sin embargo, no basta sólo con celebrar y/o homenajear a la patria y sus actores, sino que debemos cuidarla y velar por el respeto a la herencia de quienes lucharon por entregarnos un futuro mejor. Un llamado no sólo a la comunidad, sino a quienes hacen y ejercen la política; poderes ejecutivo, legislativo y judicial, además de los candidatos, quienes constantemente están en tela de juicio y provocan poca credibilidad y una desconfianza por la comunidad.

Es por eso que debemos renovar nuestra cultura cívica orientada a destacar nuestros valores fundamentales de la nacionalidad y así relevar, rescatar, resguardar y velar por nuestra institucionalidad y cultura democrática. Evitar la hostilidad y la polarización mediante el diálogo responsable es la base para contribuir a una mejora en el ambiente y así conmemorar de una manera civilizada estas celebraciones que trae consigo el mes de septiembre. Recuperar el “Alma de Chile” a través del respeto mutuo, la solidaridad, la tolerancia, la justicia social, cuidado de la democracia, es tarea de todos especialmente de las personas que ejercen cargos de liderazgos y de los que desean representarnos a futuro.