JORGE BRITO

Cultivando el buen ocio

Durante la época estival los chilenos solemos tomarnos las vacaciones correspondientes, fecha destinada a descansar y recrearse con el fin de poder renovar energías para desarrollar las labores habituales durante el año. Por ende, enero y febrero se traducen en meses donde el ocio y el buen descanso resulta una acción vital, el cual permite recuperar fuerza, junto con reencontrarse con las familias y el medio ambiente.

Resulta importante  desarrollar un buen ocio, ya que sirve de ayuda física y mental para la persona que lo practica, beneficiándolo a él y al grupo que lo rodea constantemente. Sin embargo, aún no existe una cultura orientada al buen uso del tiempo libre, desaprovechándolo cuando lo tenemos, ya que muchos lo consideran, literalmente, como “hacer nada”,  sin embargo, es importante poder realizar acciones, que muchas veces vamos postergando, como compartir con amigos y/o familiares, viajar, realizar ejercicios al aire libre, comer comidas saludables, practicar jardinería, manualidades, dejar de ver televisión, leer algún buen libro, entre otras.

Es bueno incorporar el ocio como una práctica de autocuidado que nos permita equilibrar “el ser y el estar” de cada persona.  Lo que también debería incorporarse como una buena práctica en el quehacer de las empresas, lamentablemente, algunas  que carecen de desarrollar este tipo de acciones orientadas a tomar conciencia de nuestro propio cuidado, por lo que es una deuda pendiente poder generar estos espacios para retomar el equilibrio perdido, dado el estrés, el sin sentido de la vida, agotamiento o sobrecargas.

Evitar la inactividad que nos lleve a la pereza debe ser solventada mediante una buena planificación, rompiendo con la rutina y poniéndonos en reencuentro con nuestras raíces.

Por ende, es importante que exista una preocupación de las empresas para orientar el buen ocio de sus trabajadores que nos permita ordenar nuestro tiempo de libre disposición, cultivándolo de una buena manera y así verlo como una oportunidad de reencontrarse con uno mismo y recargar energías para enfrentar de la mejor manera las labores y responsabilidades que cada persona debe sobrellevar. Como dice el dicho, “cuerpo sano en mente sana”, es fundamental lograr este equilibrio para saber llevar adecuadamente las agotadoras jornadas laborales del resto del año.